viernes, 1 de octubre de 2010

ARTICULO DE OPINION

             PELIGROS DEL FACEBOOK 

 ofrecen los datos personales y profesionales al escrutinio público, lo que facilita su uso por parte de cualquier tercero.

-La política de privacidad de Facebook no obliga a la página a mantenerla o respetarla de acuerdo a las leyes vigentes de cada país, toda vez que dicha página no procesa los datos en cada país donde se conecte la persona, por lo que la responsabilidad legal de la página no puede hacerse valer con forme a la legislación de cada país (este un punto legal, que he leído algunas veces, pero cuya solidez y validez jurídica desconozco).

-La mayoría de las personas que se conectan a la web desconoce que pueden estár siendo observadas por terceras personas o "curiosos", que podrían estudiarlas, analizarlas o seguir sus pasos, o emplear esa información para diversos fines e intereses. Lo paradójico de esto, es que la mayoría de las personas no se sentirían bien sabiendo que en su vida real alguien desconocido las observa constantemente; pero esta suspicacia no está presente en el mundo virtual, porque se considera más impersonal e inofensivo.

En conclusión, facebook hace que nuestra intimidad esté en riesgo o sea vulnerable. Esta es la objeción principal a dicha página.

Personalmente, estimo que estas críticas tienen alguna importancia, pero no deberían exagerarse:

-El ofrecimiento de datos personales y profesionales puede ser regulado por cada usario, quien libremente está asumiendo el riesgo que ello puede implicar. Lo que debería hacerse es educar a las personas (o que cada uno se informe) sobre los posibles riesgos, de tal forma que cada quien puede tomar una decisión informada sobre si es correcto o no pertenecer a dicha página, y qué medidas preventivas adoptar.

-Por otro lado, estar públicamente expuesto al escrutinio público no es solo negativo; también puede ser positivo (ej: al permitir que viejos amigos nos encuentren). Por ende, ver solo los aspectos negativos es tener una visión sesgada y miope de la realidad, además de algo paranoide.

Los problemas y situaciones deben examinarse en su integridad, no en sus aspectos negativos solamente, ni en los positivos solamente; sol
o esto nos permitirá hacer un balance razonable y realista de la situación, sin caer en extremismos o radicalismos.

De nuevo, la solución es la educación y la prudencia: si una persona sabe los posibles riesgos y los posibles beneficios de Facebook, entonces tendrá elementos para decidir responsablemente si asume o no tales riesgos (en caso de menores de edad, los adultos, padres y educadores deberían asumir la responsabilidad de educarlos correctamente al respecto).

Casi toda actividad e interacción humana entraña ciertos riesgos; el propio futuro tiende a ser algo imprevisible; y la vida implica asumir y tomar decisiones cuyas consecuencias no pueden saberse con absoluta certeza. Pero ello no debe arrinconarnos a la idea paranoide de que todo lo que hagamos implica una amenaza directa, o un daño inminente; en la mayoría de los casos, los resultados que obtenemos son positivos, no negativos; y generalmente las cosas ocurren más o menos como esperábamos o teníamos planeado. Este simple dato de la experiencia apunta hacia el optimismo, más que hacia el pesimismo; pero tal optimismo debe regularse con la prudencia y la previsión.

                         Actos de habla

Un acto de habla es un tipo de acción que involucra el uso de la lengua natural y está sujeto a cierto número de reglas convencionales generales y/o principios pragmáticos de pertinencia.
La escuela de Oxford y la pragmática siguen a Peter Strawson y John Searle en tanto que consideran que "acto de habla" se refiere usualmente a lo mismo que se designa con "acto ilocutivo", término a su vez acuñado por John L. Austin en ¿Cómo hacer cosas con palabras?, publicado póstumamente en 1962.
De acuerdo al hecho por Franklin Franco Peña con Austin, el "acto ilocutivo" se da en la medida en que la enunciación constituye, por sí misma, cierto acto, entendido como transformación de las relaciones entre los interlocutores o con los referentes. Un ejemplo clásico es que al decir "lo prometo" o "sí, acepto" (en una ceremonia matrimonial) estamos, a la vez que hablando, realizando el acto. En este sentido, el "acto de habla", es decir, la emisión del enunciado puede realizarse en forma oral o escrita, siempre y cuando se lleve a cabo la realización de una acción mediante palabras.
El efectuar un acto de habla, expresando una oración correcta gramaticalmente y con sentido, implica un compromiso con el entorno. Un acto de habla puede ser solicitar información, ofrecer, disculparse, expresar indiferencia, expresar agrado o desagrado, amenazar, invitar, rogar, etc.
El acto de habla consta de tres niveles elementales:
  • Acto locutivo: es la idea o el concepto de la frase, es decir, aquello que se dice.
  • Acto ilocutivo: es la intención o finalidad concreta del acto de habla.
  • Acto perlocutivo: es el (o los) efecto(s) que el enunciado produce en el receptor en una determinada circunstancia.
También, los actos de habla se pueden dividir en dos tipos:
  • Actos directos: son aquellos enunciados en los que el aspecto locutivo e ilocutivo coinciden, es decir, se expresa directamente la intención.
  • Actos indirectos: son aquellas frases en las que el aspecto locutivo e ilocutivo no coinciden, por lo tanto la finalidad de la oración es distinta a lo que se expresa directamente.
Searle, quien siguió el análisis de Austin sobre los enunciados de acción o "performativos" y se centró en lo que aquél había llamado actos ilocucionarios (actos que se realizan diciendo algo), desarrolló la idea de que diversas oraciones con el mismo contenido proposicional pueden diferir en su fuerza ilocucional, según se presenten como una aseveración, una pregunta, una orden o una expresión de deseo.
Según Searle, las fuerzas ilocucionales de un acto de habla pueden describirse siguiendo reglas o condiciones especificables, dadas tanto por las circunstancias como por el propósito que se sigue en diferentes actos ilocucionarios.

[editar]Clasificación

Los actos de habla ilocutivos pueden ser clasificados según su intención o finalidad.
  • Actos asertivos o expositivos: el hablante niega, asevera o corrige algo, con diferente nivel de certeza.
  • Actos directivos: el hablante intenta obligar al oyente a ejecutar una acción.
  • Actos compromisorios: el hablante asume un compromiso, una obligación o un propósito.
  • Actos declarativos: el hablante pretende cambiar el estado en que se encuentra alguna cosa.
  • Actos expresivos: el hablante expresa su estado anímico.

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1 comentario:

  1. Hola Daniela... Hasta hoy 2 de oct. Veo tu Blog, en realidad no veo en su totalidad los temas que se vieron en el tercer periodo. Bueno lo que está en su momento está bien, lo único es que debes corregir el color de la letra ya que no se ve la blanca.

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